Return to start

¿Cómo ayudar a todo niño a ser bueno en las matemáticas?

Los padres cumpen un papel clave a la hora de cultivar la mente de un niño. Sin modelos positivos a seguir, los niños pueden sucumbir a la idea de que si algo no es fácil, no vale la pena. Aquí están algunos consejos para ayudarle a tus hijos a aprender que las matemáticas, al igual que la vida, son menos intimidantes si cultivamos la mentalidad correcta.

1. Sí, dile a tu hijo que cualquiera puede ser exitoso con ayuda de las matemáticas

Recuérdale que incluso Einstein tenía dificultades al principio; cuando Einstein tenía nueve años, su profesor le dijo a su padre que no importaba qué profesión Einstein eligiera, él nunca sería exitoso.

2. No inventes excusas para tu hijo

He escuchado a varios padres decir frente a sus hijos: “Yo nunca fui bueno en las matemáticas”. Eso le da a los niños permiso para darse por vencidos, para creer que las matemáticas están lejos del alcance de las personas.

3. Sí, alaba a tu hijo cuando su trabajo dé resultados

Usa ejemplos específicos como: “Realmente mejoraste en tu último exámen. Hiciste un examen extra y trabajaste con un compañero de estudios”. Esto refuerza la idea de que está a cargo de su propio éxito y le da énfasis a la importancia de mejorar en vez de enfocarse en alcanzar la perfección.

4. No compares el desempeño de tus hijos con el de sus compañeros

Esto crea medidas de éxito irrealistas y elimina el mensaje de mejora personal.

5. Sí, usa el fracaso como oportunidad para aprender

Si tu hijo sale mal en el exámen, habla con él sobre algún momento en el que tú hayas tenido dificultades. Recuerda los pasos que tomaste para mejorar. Ayúdalo a hacer un plan de estudios para el siguiente examen: haz tarjetas, visita al profesor para revisar los errores de los exámenes y levanta la mano cuando no entiendas la respuesta a un problema que te dejaron de tarea.

6. No te pongas histérico si reprueba un examen pues perderás tu oportunidad de tener un momento de aprendizaje

Recuérdales que los retos son nuestras mejores oportunidades para aprender y crecer. Ve si él puede rehacer el examen o si puede corregir el examen para tener puntos extras. Aliéntalo a dejar atrás el pasado y a que se enfoque en la siguiente oportunidad para trabajar fuerte y mejorar.

7. Sí, contrata a un tutor si las cosas se ponen difíciles

Una parte importante de la práctica deliberada es tener a un mentor experimentado para mantener a un estudiante en el curso indicado. Los tutores de matemáticas saben cómo enseñarles técnicas de resolución de problemas medidas con tiempo. Busca a un tutor que te pueda ayudar a tu hijo pero que también alienta el esfuerzo independiente.

8. No te metas en una pelea por culpa de la tarea

Si tu alumno disfruta trabajar contigo, haz lo que sea necesario para que siga siendo así. Pero si estudiar causa una pelea, es tiempo de traer a un profesional. De otra manera, la tensión interpersonal se inmiscuirá en el proceso de aprendizaje. Si no puedes contratar a un tutor, ve si tu estudiante puede trabajar con su profesor después de la escuela.

9. Sí, asegurate de que tu hijo está en un curso apropiado a su nivel de matemáticas

Trabaja con el profesor de tu hijo para encontrar la clase que mejor le corresponda al nivel de tu hijo. Los niños batallan cuando están en un nivel que no es ni tan difícil ni tan fácil. “Poner a un niño en una clase de matemáticas que es muy difícil es como mandar a un no nadador a una piscina y pedirles que hagan vueltas”, dice Callan. “Si no quieres que se ahoguen, primero tienes que enseñarles a flotar”.

10. No insistas para que tu hijo sea puesto en un nivel que no recomiende su profesor

Muchos niños son empujados por sus padres para tomar clases como Álgebra en una edad en la que sus cerebros no están listos. En estos casos, ninguna cantidad de trabajo duro los hará exitosos.

11. Sí, háblale acerca de la importancia del carácter

Encuentra ocasiones para alabar la resiliencia de tu hijo, su curiosidad y su persistencia. Existen cualidades que realmente llevan al éxito, ya sea en la clase de matemáticas o en la vida.

12. No te engranes en la inteligencia natural de tu hijo

Si le dices a tu hija que ella es “naturalmente buena” en las matemáticas, se sentirá mal cuando las cosas eventualmente sean difíciles. De otra manera, si le dices que no es “una persona de números”, tendrá un mal rato tratando de superar esa mentalidad. Lo mejor es evitar todo tipo de etiquetas y enfocarse en el esfuerzo.

13. Sí, busca ejemplos de personas famosas que se rehusaron a darse por vencidos

Por ejemplo, Michael Jordan fue eliminado de su equipo de baloncesto de la preparatoria. Determinado, se levantó a las 6 de la mañana todos los días para practicar por su cuenta. Cuando entró a su grupo de la universidad, su entrenador estaba sorprendido por cuanto había trabajado, más duro que cualquier otro. El baloncesto no fue fácil para Michael Jordan: él se ganó cada punto que había hecho.

14. Ten cuidado de dar contexto a las historias acerca de “talentos naturales”

Por ejemplo, si escuchas que se menciona a Serena Williams o al genio natural de Mozart frente a tu hijo, asegúrate de mencionarle también las miles de horas que dedicaron para practicar con sus padres desde corta edad.

Tener la mentalidad correcta es crítica para obtener éxito. Los niños necesitan creer en sus habilidades para superar retos a través de un esfuerzo concentrado. Si pones a tu hijo en la clase correcta de matemática y lo alientas a trabajar duro, no habrá un límite para lo que podrá lograr.

Taciana Bañuelos Sauceda

Comments have been closed for this article.