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10 palabras que debes dejar de pronunciar mal

Lenguaje. Capacidad propia del ser humano para expresar pensamientos y sentimientos por medio de la palabra.

Desde que emitimos nuestra primera palabra, lo hacemos con las bases que hemos adquirido gracias a todas las personas que se han acercado a nosotros y nos han regalado un aprendizaje, decimos lo que decimos porque creemos que es la manera correcta de hacerlo, pero conforme crecemos tenemos en una educación formal y aprendemos cual es la forma correcta de expresarnos por medio de las palabras pero muchas veces hay ciertas palabras que están tan arraigadas que no somos conscientes de cómo las decimos y confiamos que estamos en lo correcto.

La forma de expresión no depende de nuestro nivel educativo, pues por más estudios que tenemos o más libros que leamos, muchas veces no nos enteramos de que nuestra forma de hablar está alterando los oídos de muchos estudiosos de literatura avanzada.

Así pues a continuación se mencionan algunos vicios en el lenguaje:

  1. No se dice “hubieron muchos gritos en la película”, si no “hubo muchos gritos en la película”.
  2. No se dice “pos no sé”, si no “pues no sé”. Esta es una de mis muletillas. blush 
  3. No se dice “mira estos vestidos del catalago”, si no “mira estos vestidos del catálogo”.
  4. Cuando acudí a una clase de lengua de señas hicieron bien en corregirme en la expresión “sordomudo”. Cuando nos referimos a las personas que no escuchan, se dice sordo, ya que no hablan, no porque no puedan sino porque nunca han escuchado y por eso no han aprendido a hacerlo.
  5. Algunas personas quieren adoptar palabras de otros países, como por ejemplo, para decir que algo está mal o es molesto, dicen “joder”, siendo que esto se refiere al acto sexual de los cerdos, así que lo correcto es decir “molestar” o “fastidiar”.
  6. He escuchado a personas con maestría, doctorado, funcionarios, políticos y hasta maestros decir haiga, siendo que lo correcto es decir haya, de haber. Espero haya menos "haiga" después de este artículo.
  7. No es correcto decir “la agua”, “la calor”, se debe utilizar el artículo “el”, o no dependiendo que se quiere decir, por ejemplo, “el calor me está haciendo enojar” o “Siempre hay agua en mi casa”. Definitivamente “la” no forma parte de la oración.
  8. Cuando entré a la universidad una maestra me dejó de tarea hacer una plana de una palabra que no sabía que la decía mal, es la siguiente: “nadien”. Siempre la usaba con mucha naturalidad, pero gracias a mi maestra pude concienciar mi error. Así que “nadien” es una barbaridad que nadie debe decir o escribir.
  9. Es incorrecto utilizar plurales en las palabras singulares como “narices”, “pantalones”, “cafeces”, etc. Lo correcto es decir nariz, pantalón, café. Solo tenemos una nariz con dos orificios nasales (a menos que platiquemos de más de una persona, ahí sí seria “las narices de Hugo y Luis”), el pantalón es uno para dos piernas (excepto si hablamos de la prenda en plural, por ejemplo: “tengo tres pantalones talla cinco”= y no existe el color cafeces (en plural se dice así, “tus ojos cafés”).
  10. Las diferencias en “ahí, hay, ¡ay!”.
  • Hay es de haber. ¿En el refrigerador, hay aguacates?
  • ¡Ay! es de exclamación (susto, dolor, alegría, etc.). ¡Ay!, que miedo. Siempre se pone entre signos de admiración. ¡Ah! y "ahy" no existen.
  • Ahí sirve para indicar un lugar y puede ser intercambiado por allí o aquí. "Ahí está ese mosco latoso".

Entonces esto se ejemplifica así: Ahí hay un papelito que dice "¡Ay, qué emoción!".

Existen muchas otras palabras que decimos mal y no nos hemos dado cuenta y más ahora que se han adoptado estilos de escritura corta como “k” en lugar de “que”, “nc” para decir “no sé”, “ps” indicando “pues”, “ntp” abreviatura ideada para decir “no te preocupes” y así muchos nuevos modismos que van deformando nuestro lenguaje.

Invito a los lectores a rescatar nuestra forma de escribir, de hablar, de expresarnos y sobre todo a hacernos conscientes de cómo decimos las cosas, hay que poner cuidado, debemos esmerarnos en comunicarnos mejor, porque cuando nos dedicamos en hacerlo bien, nuestro cerebro aprende más y es más creativo.

Fadme Yamila Jimenez Helu