Return to start

Una celebración no tan genial

Una mujer y un hombre tienen un accidente automovilístico, uno muy malo. Los dos coches quedan totalmente destruidos pero sorprendentemente ninguno de los dos sale herido.

Después de que los dos salieran de sus respectivos autos, la mujer dice:

-Entonces eres un hombre. Eso es interesante. Y yo soy una mujer… ¡Vaya! Mira nuestros coches, se ven irreconocibles. Lo bueno que no nos pasó nada. Esta debe ser una señal de Dios, deberíamos conocernos, volvernos amigos y vivir juntos en paz por el resto de nuestros días.

El hombre contestó:

- Estoy de acuerdo contigo. ¡Esta debe ser una señal de Dios!

La mujer continuó:

- Mira esto, ¡otro milagro! Mi carro está completamente destrozado y aun así esta botella de vino no se quebró. Seguramente es Dios tratando de decirnos que debemos beber y celebrar nuestra buena fortuna.

La mujer le ofrece la botella al hombre. El hombre la toma, la abre y toma unos sorbos grandes antes de devolvérsela a la mujer.

Cuando la mujer agarra la botella, inmediatamente le pone la tapa y se la devuelve al hombre. El hombre la agarra y pregunta:

- ¿No vas a tomar?

A lo que la mujer contesta:

- No, creo que mejor espero a la policía…

Baudilio Sosa Mayonga

Comments have been closed for this article.