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Las citas en tiempos de millenials.

Es más que obvio que el socializar es difícil, ahora imagínense cuando existe un motivo de atracción para socializar. Así es, me refiero cuando buscamos ligar, cortejar o vulgarmente dicho: Coshar.

En primer punto, no tenemos un manual que nos dice cómo hacerlo y salir victoriosos, es aventurarse a un juego de azar, donde no sabes si en el próximo turno puedes subir la apuesta o mejor retirarte con dos vasos de cerveza porque tuviste cero éxito.

Bueno, lo anterior era el método old school. Ahora con la adición de los millenials al mercado legal hay nuevas reglas en juego y como siempre, los nuevos jugadores arruinan la diversión. Es por eso que hoy traigo algunos puntos a considerar que debemos de dejar de hacer al momento de buscar suerte en citas o bares. Gracias millenials, por arruinarnos (aún más) la ya difícil tarea de ligar.

1. Presumir tu relación en redes sociales.

El uso de esta red social se ha vuelto vital al momento de conquistar a una persona pero tiene un pequeño problema, es difícil detectar el tono o la intención de la persona al momento de emitir el mensaje. Claro, si escribe con mayúsculas es obvio que se encuentra molesto o emocionado pero ya no existimos tantos neandertales así. Es vivir en una constante intriga, podemos entender una parte de la idea pero no en su totalidad, lo que nos provoca noches en vela de si el “ te quiero ver” fue dicho de una manera sincera o autómata con copia a otras 5 personas.

Otro factor que debemos dejar de hacer es presumir en las redes sociales que tenemos pareja, me parece sumamente miserable que utilicen Facebook para presumir algo que claramente no son porque puedo apostar que a la hora de haberse tomado esa foto donde salen súper melosos con un título de “my bae”  tuvieron una pelea porque no supieron que elegir en Netflix o le dio me gusta a su tía que es toda una MILF.

2. Anunciar tu soltería en redes sociales.

El siguiente punto se desencadena del primero. Esto es al momento de terminar una relación donde estuviste presumiendo cada momento junto al “amor de tu vida”. Puede ser algo vergonzoso ya que te versa como una persona ardida borrando las fotos y estados en los que lo tenías etiquetado, y si no lo haces, te verás como alguien obsesionado con su pasado, y que miedo que ese sea tu caso.

Y en serio, no veo la necesidad de presumir si al rato vas a carecer de tu “bae”. Digo, está bien que tus amigos más cercanos se enteren, pero no todos tus conocidos.

3. Pelear por mensajes de Whatsapp o Facebook Messenger.

Si vas a tener una pelea por mensajes de texto lo único que puedo decir es: Gurl, bye!

Me parece una de las cosas más inmaduras provocar una pelea o comentar algo que sabes terminará en una pelea por texto.

¿Por qué? No sabes qué está haciendo la otra persona o si está ocupada. Le das tiempo para encontrar excusas y más importante, no sabes si lo que te dice es sincero.

No hay mejor sensación que agarrar valor para iniciar una discusión frente a frente, haciéndole saber qué te molesta y que vea que estás dispuesta a conversarlo sin convertir esto en un drama eterno. Digo, a fin de cuentas hablando se entiende la gente, ¿no? Énfasis en el hablando y no escribiendo.

4. Aplicar la regla de los 3 días.

Yo solía ser una de esas personas que después de la cita mandaba un mensaje para hacerle saber a la persona que lo había pasado bien pero ahora me arrepiento de eso. No espero que pasen tres días ni nada por el estilo tampoco. Ahora prefiero mandar un mensaje cuando este de humor y me sienta con ganas de hacerlo. Digo, si voy a hablar contigo por mensaje es porque en realidad quiero pasar un buen rato hablando contigo y pasar más allá del, “¿qué cuentas?”.

5. Dar todo por muerto después de la tercer cita.

No hay un número de citas para poder definir este momento pero es sumamente importante. En el momento que tu sientas que esas citas no tienen ni un rumbo, es sumamente recomendable y valiente hacer lo siguiente: Afrontar a la persona y decirle, “¿qué está pasando? Me gustas y la verdad quiero saber si me gustas para ver si me debes seguir gustando, si no te gusto, puedes decírmelo para que ya no me gustes”. De esa manera te ahorras tiempo tú y le ahorras tiempo a la otra persona.

6. Usar tus redes sociales como herramienta de celos.

Después de terminar una relación creo que todos concordamos que es naquisimo y súper lame el tratar de provocar celos subiendo fotografías de nosotros con nuestros mejores ángulos y poniendo frases y estados luchones.

Si una relación se termina eso significa que terminó en ese momento. Tienes que aceptarlo y alegrarte por ti y tu ex pareja ya sea por lo que tuvieron y desearle lo mejor. Por supuesto que te llegaras a sentir mal pero para eso existen los amigos, las terrazas y los vasos con recarga infinita de cerveza artesanal.

Vamos, sabemos que eres mejor que eso y puedes con un rompimiento y mil cosas más.

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