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¡A las salchichas! (sin albur)

Una buena salchicha, un pan horneado artesanalmente, mostaza de buena calidad y col agria. No se necesita más.

En México, sin embargo, las hemos aderezado con los colores de nuestra bandera: jitomate, cebolla y jalapeños -además de la salsa catsup- son indispensables para hacer felices a nuestros paladares. 

El tradicional hot dog, popular en las calles y los estadios de Estados Unidos, es un plato que nació en Alemania, como la hamburguesa.

Y como la hamburguesa, surgió como una solución para integrar en un solo platillo, fácil de transportar, una comida completa: pan, carne y ensalada.

La tradición alemana era, o al menos así lo dice la leyenda, acompañar la tradicional cerveza con un embutido de res o de puerco.

Tal vez por eso es que las salchichas Bratwurst, las más gustadas por los germanos y elaboradas con una mezcla de carne de res y de puerco, finamente picada y condimentada con nuez moscada, jengibre y pimienta, son las ideales.

La cosa es que para poder comer esta salchicha antes hay que asarla o hervirla –porque no está precocida como las que compramos en el súper— y según la leyenda, los comensales de los bares alemanes se quejaban de la quemazón en los dedos provocados por el bocadillo recién salido de la parrilla.

Por eso, a uno de los mesoneros se le ocurrió pedir al panadero local –que en algunas de las leyendas se dice era su hermano—hacer un pan suave y alargado, apenas lo suficientemente grande para contener las salchichas y así aislar el calor de los sensibles deditos de sus comensales.

Luego llegaron el sauerkraut y la mostaza, aderezos imperdonables en la cocina alemana, para completar el platillo.

Las variaciones comenzaron a surgir de acuerdo con el gusto de las distintas salchichas que se elaboran en aquel país como la weiner würstchen o frankfurter würstchen –que son casi la misma y nosotros conocemos como vienesa—hecha con carne decerdo embutida en tripa de oveja; la weißwurst, hecha con ternera y res y tradicional de Baviera; o la blutwurst, una especie de morcilla hecha con sangre y trozos de grasa.

'Dogos' o 'Jochos', la salchicha bien mexicana

En nuestro país, las salchichas son menos elaboradas y comerciales, mientras que nuestra cocina es más elaborada. Por eso, para darles sabor, hemos ideado cientos de sabrosas recetas regionales en las que lo común es envolver la salchicha en tocino y, como ya dijimos, añadir jitomate, cebolla y jalapeños, bien picados y en cuadritos.

La mayonesa, la crema, el queso derretido sobre la todavía humeante salchicha, champiñones salteados, papas fritas trituradas y una cantidad inumerable de complementos se han añadido para destacarse de la competencia, haciendo de los hotdogs mexicanos un platillo diferente del que se ofrece en el resto del mundo.

Es tan así, que diversos diarios han rescatado historias como la de El Güero Canelo, un migrante mexicano que llevó a Tucson la receta familiar de los hotdogs mexicanos y en menos de 3 años alcanzó fama y fortuna por su originalidad y el equilibrio de los sabores que presentó a los estadounidenses. 

Nombre repulsivo, sabor inigualable

Pero no culpemos a los alemanes de su popular pero repulsivo nombre: los perros calientes fueron llamados así por los estadounidenses.

Todavía se debate cuándo nació el término. Una de las teorías más difundidas señala que el primer registro impreso del que se tiene prueba es un cartón del dibujante Thomas Aloysius Dorgan ‘TAD’, publicado en 1901 elaborado durante un juego de beisbol en Nueva Jersey.

Sin embargo, historiadores como David Shulman, Barry Popik,y Gerald Cohen, han documentado la popularidad de la palabra hot dog entre estudiantes de Yale, Harvard, Princeton, Cornell y otras universidades desde 1890.

No importa, quien le puso así al bocadillo, hoy es uno de los más deliciosos y recurrentes snacks en el mundo entero.

Roedor de Lencería