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Investigadores crean pelaje 3D

Las impresoras 3D no solo sirven para hacer modelos pequeños, rígidos y plásticos, ahora esas figuras pueden tener una melena larga y sedosa impresa en 3D.

Los científicos han desarrollado software y una nueva técnica para crear cabello impreso en 3D o estructuras parecidas al cabello, que pueden ser usadas en un amplio espectro de formas y funciones. Además del atractivo estético de los cabellos individuales, la versión impresa en 3D puede ser designada para conectar, mover e incluso sentir otros objetos.

“A pesar de ser del mismo material, pueden variar su rigidez de algo como un cepillo de dientes a la del cabello o piel sintética”, dijo el autor principal del estudio Jifei Ou, un estudiante graduado del Grupo de Media Tangible del Instituto de Tecnología de Massachusetts. El proyecto, llamado Cilllia, fue presentado en mayo en una conferencia.

“La meta de Cilllia no es replicar el cabello sino ver la funcionalidad del cabello”, dijo Ou. En la naturaleza, el cabello tienen muchas estructuras que sirven muchos propósitos, como dar calor, protección física, sensación o movimiento.

Después de diseñar una nueva técnica de impresión, Ou y sus colegas comenzaron con diferentes aplicaciones propias. Encontraron que al controlar la orientación del cabello le podían dar un par de cualidades de superficies adhesivas, como el velcro. Y al vibrar los cabellos, las mismas cualidades de inclinación y dirección pueden ser inducidas y controlar el movimiento en objetos colocados en la superficie impresa. Ou dijo que los diseñadores pueden crear un patrón del cuero cabelludo para dirigir el movimiento de los objetos en la superficie y al variar la frecuencia de una fuente de vibración, mover solo objetos hasta cierto peso. Como resultado, el cabello impreso con tecnología 3D puede ser parte de un sistema que automáticamente clasifica objetos pequeños por su peso, añadió.

Los investigadores también crearon un modelo, con la forma de un conejo de juguete, para ver como los cabellos artificiales pueden ser usado como una herramienta sensorial. Cuando fueron acariciados de frente a atrás, un micrófono incrustado en el conejo recogia una señal y el conejo se volvia verde. Pero cuando era acariciado de la forma “incorrecta”, el sonido era diferente y el conejo se ponía rojo”.

El cabello está hecho con impresoras estereolitográficas, que exponen partes de resina líquida a la luz ultravioleta (UV), que la endurece hasta conseguir el producto final.

El equipo del MIT tuvo una segunda motivación; una compartida por otros investigadores.

“Estamos interesados más que nada en cómo expandir los tipos de objetos que se pueden imprimir”, dijo Gierard Laput, un estudiante graduado de Instituto de Interacción Humano-Computadora en la Universidad Carnegie Mellon, en Pittsburgh, que no estuvo involucrado en el estudio de MIT. Laput lidera un equipo de investigadores que desarrollaron una técnica diferente para hacer cabello impreso en 3D usando máquinas más baratas y comunes que él compara con las pistolas de silicón. Laput y sus colegas presentaron sus procesos en un simposio en noviembre del 2015.

“Ambas técnicas tienen sus ventajas y desventajas”, dijo Laput. Por ejemplo, el dijo que su técnica de usar un modelo de disposición fusionada permite imprimir objetos más parecidos al cabello, cabellos más largos que pueden ser manipulados de diferentes maneras, como trenzarlo. La estereolitografía de MIT, por otra parte, puede imprimir a mayor detalle, permitiendo muchas de las aplicaciones propuestas por los investigadores. “Hay  muchas cosas buenas que decir acerca de los dos proyectos y estoy agradecido de que la investigación está moviéndose hacia el futuro desde ambos frentes”, dijo Laput.

Pero a pesar de las diferencias entre las técnicas y los productos finales, tanto Ou como Laput concuerdan en una cosa:

“El mayor propósito de nuestro proceso no es imprimir una peluca”, dijo Ou. “Porque si quieres una peluca, compras una peluca”.

“Es realmente impráctico imprimir pelucas con ambas técnicas”, dice Laput. “No están optimizados para esto. La industria de las pelucas está optimizada para hacer pelucas”.

Taciana Bañuelos Sauceda