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8 razones por las que la gente acepta la religión

Se estima que al menos un 90% de las personas forman parte de una religion; incluso excluyendo a los hijos de las personas religiosas (en muchos países, los niños forman parte de la misma religion de sus padres hasta que llegan a la adultez). Es claro que un gran número de personas creen en alguna religión.

La pregunta es ¿por qué? ¿tenemos un agujero en el cerebro con forma de dios? ¿por qué las personas tienen la necesidad de “creer fervientemente en lo casi imposible”? La respuesta corta es que nadie lo sabe ciertamente pero existen algunos aspectos de nuestro comportamiento que pueden darnos pistas. Estas son ocho razones que explican el comportamiento religioso.

1. Las personas son supersticiosas

Soy un gran fan del cricket y, ocasionalmente, tengo un sentimiento que sospecho que otros fans de deportes también encontrarán conocido: si dejo de ver el juego por un par de minutos y un wicket falla, estoy tentado a dejar de ver el juego otra vez para ver si sucede de nuevo. Los fans del fútbol experimentan un sentimiento parecido: si dejan de ver el juego y anotan un gol, sienten que deben de dejar de ver de nuevo para que anoten otro gol. Aunque mi lógica me dice que un juego que succede a kilometros y kilometros de mí no se verá afectado por lo que yo haga, ahí sigue la sensación. Y está bastante esparcida; he escuchado muchas historias que empiezan con el típico “No soy supersticioso, pero…”. Lo que es interesante es que la superstición no está solo relegada a los seres humanos, el psicólogo B.F. Skinner demostró que las palomas también son supersticiosas; puso palomas hambrientas en una caja y les dio comida a horas aleatorias, las palomas repetían el comportamiento que hacían para que la comida “regresara”. Como ya se había señalado antes; es muy difícil distinguir entre el comportamiento supersticioso (tomarte una taza de café para “hacer” que un equipo de fútbol meta un gol) y el comportamiento religioso (habla en voz baja para “hacer” que llueva”).

2. La gente no puede ignorar el antropoformismo

Levanten las manos quienes le hablan a su computadora. Y no porque tenga reconocimiento de voz. Si, ya veo muchas manos, incluso las mías. Les hablamos (o les gritamos) a nuestras computadoras, autos, destornilladores y a casi todo con lo que interactuamos. Es un práctica difundida y los niños, en particular, lo hacen imponiendo personalidades en objetos inanimados. Existe evidencia de que este es un comportamiento útil. Por ejemplo, si buscas algo que perdiste y dices el nombre del objeto en voz alta es más fácil de encontrarlo, como si “hablarle” a algo ayude a que las personas se concentren en el objeto. De nuevo, si les insistimos, las personas dirán que la computadora, auto o desatornillador no los pueden escuchar de verdad, incluso si gritamos, pero las personas tampoco pueden dejar de hacerlo. Está insertado en nuestros cerebros. ¿Cómo se relaciona esto con las creencias religiosas? Bueno, la religion se ha descrita como “tratar de hablarle a la pared”. ¿Es hablar con nuestros autos tan diferente?

3. Necesidad de propósito

Parece que tenemos una habilidad natural para encontrarle propósito a las cosas; por ejemplo, los conejos pueden tener muchos propósitos; comen pasto, hacen agujeros, hacen más conejos (obvio), alimentan a los zorros y más. Parece natural sentir que todo debe tener un propósito ¿pero qué utilidad tienen las avispas?  Es una pregunta que he escuchado miles de veces, como si las avispas se atrevieran a existir sin tener un propósito. Se siene erróneo decir “bueno, algunas cosas no tienen un propósito, solo existen”. Esta tendencia a decir que  “todo tiene un propósito” lleva a preguntas como “¿cuál es el propósito de la vida? ¿y de la muerte? ¿y del mal?” Muchos filósofos argumentan que éstas no son preguntas sensibles, sobre todo porque están basadas en la asunción de que esas cosas tienen un sentido. Pero si tú insistes en que las cosas tienen un propósito, entonces una explicación supernatural, que puede explicarlo todo, obviamente puede explicarlo.

4. Creer en la justicia

Parece ser que las personas tienen una creencia innata en la justicia, particularmente cuando son jóvenes. ¿Les suena familiar el “¡No es justo!”? Aunque la respuesta automática de los padres es “Bueno, la vida no es justa”, el sentimiento de que sí debería ser justa está muy engranado ( y como la superstición, existe evidencia de que no está restringida a los humanos) el biólogo evolucionario, Marc Bekoff, cree que el sentido de la moral está impuesto en el cerebro de los mamíferos, pero la gente simplemente odia ver que la injusticia no sea castigada y el castigo es un factor común en las religiones. No es placentero creer que uno de los principales atractivos de la religion es la esperanza de que las personas “malas” serán castigadas.

5. Esperanza por un más allá

Otro lado de la creencia de la justicia: cuando una persona muere, una de las etapas del duelo por las que las personas pasan es la ira. Parece tan mal, tan injusto que alguien que amamos se haya ido. ¿Cuántos no querrían creer que podremos volverlos a ver? Como con muchas de esas cosas, nuestra lógica debe aceptar que simplemente vivir, y ser consciente de hacerlo, es suficiente pero nuestra lógica no es la única cosa que dirige nuestras creencias.

6. Extrañamos a nuestro lomo plateado

El pariente vivo más cercano a los humanos modernos es el gorila, dependiendo de cómo cuentes el ADN, somos entre un 99 por ciento gorila o los gorilas con un 99 por ciento humano. Como el naturalista y personalidad de radio David Attenborough señaló, su visión, oído y sentido del olor es tan similar al nuestro que experimentan el mundo de la misma forma que nosotros. El comportamiento de los gorilas, por otra parte, es tan diferente al de los humanos. Las bandas de gorilas viven en grupos pequeños con un macho dominante, llamado lomo plateado por el color que toma el cabello del macho cuando envejece. El lomo plateado defiende al grupo de los ataques y, como te lo imaginas, un gorila maduro es muy fuerte, asi que tienen fuertes posibilidades de ganar. El también “controla” el grupo, toma todas las decisiones, sabe cuándo pelear y cuando no, decide a dónde va el grupo y asi.

Los humanos no viven asi; viven en grupos relativamente grandes, comparados con otros gorilas, y no tenemos otro líder macho poderoso pero existe una teoría que dice que hasta tiempos recientes, lo hicimos. Y parte de nuestro cerebro lo extraña. Mucho del comportamiento religioso es idéntico al comportamiento submisivo mostrado hacia un macho dominante (los ojos mirando al suelo, el silencio y el respeto hacia su presencia). La diferencia es que nuestro macho dominante no es tan tangible en estos días.

7. Consumir plantas “especiales”

Los indígenas de sudamérica han tomado ayahuasca por siglos, los misioneros europeos lo describieron hasta el siglo dieciséis pero ya era una actividad establecida. La ayahuasca es fácil de hacer (asumiendo que cuentas con acceso a una selva y puedes hervir agua) muchas hojas son aplastadas y hervidas para consumirse. Es, aparentemente, bastante dificil dejar atrás la mezcla pero muchos usuarios describen haber tenido experiencias espirituales que les han cambiado la vida bajo los efectos de los químicos psicodélicos de estas hojas. Otros efectos reportados es “convertirse” en animales de presa en un mundo espiritual. Los humanos no son primerizos en el mundo de las drogas psicodélicas; la evidencia sobre el uso de hongos mágicos data de tiempos prehistóricos y se cree que las primeras religiones eran un intento de explicar las experiencia psicodélica de las drogas.

8. Nos une

Aunque es dificil saber por certeza cómo evoluciona el comportamiento, por lo general hay una o dos razones que explican por qué sobrevive: ya sea porque provee un beneficio o porque es un efecto secundario de algo que provee un beneficio. A simple vista, la religión es cara si hablamos en términos evolutivos; el sacrificio de animales y seres humanos es, históricamente, común y las guerras religiosas, hasta este día, cuestan miles de vidas.

¿Cómo es que las creencias religiosas sobreviven el proceso evolucionario? Una teoría es que las creencias religiosas unen a las personas o, más precisamente, que permite que muchas personas vivan juntas sin matarse las unas a las otras. Nuestros parientes más cercanos,gorillas y chimpancés, viven en grupos pequeños siendo posiblemente el mayor de 150 individuos. Los chimpancés y los humanos compartían un ancestro común hace cerca de 8 millones de años atras, así que es posible que los primeros humanos vivían en grupos pequeños pero empezaron a vivir en grupos cada vez más grandes gracias a la invención de la agricultura que los forzó a vivir juntos.

Algo en el cerebro de los primeros humanos tuvo que cambiar para permitirles vivir en grupos grandes sin pelear continuamente; una creencia religiosa en común pudo haber sido ese cambio. Un punto interesante acerca de la teoría es que no importa cual sea la creencia religiosa, si no que toda la comunidad crea en ella: eso explica por qué hay creencias tan extrañas dentro de las religiones.

Baudilio Sosa Mayonga