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La radio y las tecnologías modernas: historia de una adaptación exitosa

Desde la segunda mitad del siglo XX han existido varios dispositivos, soportes y tecnologías que han sucumbido a la obsolencia tecnológica conforme continúa el avance tecnológico, sin embargo no ha sucedido así con la radio, al contrario.

A pesar de que durante un periodo la radio pareció haber perdido la batalla a manos de la televisión, en la segunda década del siglo XXI, la radio se perfila como el medio de comunicación más adaptado a las nuevas tecnologías.

¿Por qué hago tal afirmación? Los teléfonos celulares nos han acompañado en un tramo largo de la historia tecnológica; desde mediados de los 90's, la telefonía móvil ha acaparado el terreno de la comunicación y una de las primeras utilidades adicionales a la comunicación directa por llamada o mensajes fue la del radio, pero no fue sólo un golpe de suerte o una mancuerna temporal, sino la creación de un equipo que perduraría con fuerza. Por su parte, la televisón tuvo unos cuantos intentos de fusionarse con los teléfonos móviles, intentos poco eficientes y nada exitosos hay que decir, pero ¿por qué?, ¿qué hace diferente al radio de la televisón?

El motivo principal para esta asociación es sencillo en realidad, pero el éxito de la mancuerna va más allá de la facilidad y practicidad que implica. La radio fue considerada para ser agregada a los valores del teléfono celular en primer lugar porque requiere de un avance tecnológico sencillo y los celulares, en sus primeros años, no podían ambicionar algo más avanzado. De cualquier modo hay razones que explican el éxito del radio en los celulares que trascienden la lógica.

La radio ofrece una cercanía que la tele jamás ha podido ofertar, pese a los avances y las ganancias adicionales de la imagen. La razón principal tiene que ver con un sistema de recompensas inmediato y trascendental. Para ser más directa, la radio ofrece el servicio de complacencias musicales y éste va más allá de lo que literalmente significa, pues el escuchar una canción que acabamos de pedir, además de ser una recompensa inmediata, lleva consigo una carga emocional subjetiva y única, muchas veces incluso asociada a una experiencia particular.

Por otro lado la televisión y sus concursos con premio no nos brindan, por muy grande que sea la suma de dinero, la recompensa emocional de las canciones en la radio. Así pues, la música tiene una carga que, por más adrenalina y alta definición, jamás podrá ser transportada a medios como la televisión o el internet en su faceta 'televisiva'. Porque claro, no por nada la gente que 'versiona' o hace 'covers' de canciones en internet ha tenido tanto éxito, hay incluso artistas que gracias al internet han disparado la difusión de su música y el éxito de sus producciones discográficas.

Así pues, el radio ganó en la carrera de adaptación y asociación con una de las nuevas tecnologías más populares del siglo XXI: el celular. Pero la adaptación de la radio a las nuevas tecnologías no acaba aquí pues también ha tenido una ganancia de audiencia gracias a las redes sociales que, si bien no son tangibles, sí forman parte de los desarrollos más importantes de la tecnología en los últimos años.

No sólo programas aislados o barras de programación radiofónica se han visto beneficiados con la adición de las redes sociales a sus métodos de contacto, sino que también han diversificado y aumentado al público radioescucha. Si además consideramos que las estaciones de radio ya no sólo transmiten mediante ondas radiales sino que también contemplan a estaciones virtuales que transmiten en páginas de internet, podremos notar que la adaptabilidad de este medio de comunicación es sin duda incomparable.

Además, la radio siempre tendrá la ventaja de que la atención requerida será mucho menor a la que nos pida un programa de televisión, una serie o una película. No creo haber mencionado todas y cada una de las razones por las que la radio ha tenido una adaptabilidad tan grande con las nuevas tecnologías, pero al menos sí es un esbozo. Así que si tienen un teléfono a la mano o una radio, sintonicen su programa o estación favorita y disfruten de sus ventajas sin preocupación, porque radio nos queda para rato.

Elisa E.

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