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El dinero no crece en los árboles, el oro sí

Tomando en referencia la típica frase: “el dinero no crece en los árboles”, en este artículo de QueBusca iniciaremos revalidando la importancia económica de los árboles para demostrar que el dinero sí crece en los árboles y además aportan otros recursos invaluables.

Para comenzar, simplemente toda la madera que se utiliza para distintos usos, proviene de los árboles; la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) reporta que en 2014 el valor total de la producción por explotación maderera fue de 7,033 millones de pesos, donde Chihuahua reportó el porcentaje más alto de producción, de ello la madera que más se utiliza y produce es el pino. Además de la explotación maderable, la CONAFOR cataloga otros tipos de explotación para el uso de los árboles como son: las resinas, fibras, gomas, ceras, rizomas y otros  donde el precio por tonelada de algunos productos como las resinas y fibras rondan entre los 11,000 y 16,000 pesos en bruto sin procesamiento por tonelada.

Con ello espero te des una idea de más o menos el dinero que pueden llegar a generar los árboles. En otro sentido, los árboles cuando se mantienen en bosques, selvas y ecosistemas logran un equilibrio que dota de diversos servicios a la humanidad, como la captación de agua y la fijación de carbono. La Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) a través de la CONAFOR, mantiene un programa llamado “Pago por Servicios Ambientales”, el cual funciona incentivando a los propietarios de predios con bosques conservados o terrenos forestales para promover la conservación y evitar la deforestación,  con ello se pretende generar un mercado de servicios ambientales de captura de carbono y los derivados de biodiversidad  que fomenten el establecimiento y mejoramiento de los sistemas agroforestales.

Este esquema funciona a nivel global donde el mercado financiero ofrece los servicios derivados de la conservación y restauración, es decir, los servicios ambientales se cotizan de acuerdo a las necesidades en México, algunas se aplican dentro del pago de derechos; por ejemplo, con respecto a la captación de agua está incluido en tu cuota de pago del agua y se dirige a la conservación de los bosques por la captación de este recurso. Molly Peters Stanley director de Tendencias del Mercado en Ecosistemas Forestales, menciona que existe un incremento en la demanda del gobierno, negocios y comunidades para invertir en la protección y recuperación de servicios ecosistémicos, que en conjunto están siendo valuados por más de 16.7 billones de dólares al año en el mundo. Este panorama implica que es un mercado en crecimiento, además si en un futuro se legisla y regula a nivel local el impacto que provoca cada individuo, empresa, comercio, etc., éste tendrá que invertir para los daños producidos intrínsecos por su impacto en producción y modos de vida y ahí entran los bonos y pagos por servicios ambientales para resarcir el daño producido.

Si aún no quedas convencido que el dinero no crece en los árboles y bosques, Melvyn Lintern del CSIRO Ciencias de la Tierra e Ingeniería de Recursos en Australia y sus colaboradores realizaron un estudio donde encontraron una nueva forma de encontrar oro: en los árboles de eucalipto, sí esos de los que comen los koalas. Ellos encontraron que en todas las hojas del árbol de eucalipto que monitorearon existían partículas de oro, resultado de un movilización desde la tierra hasta las hojas, esto es un fenómeno interesante y particular para entender como existe una relación entre el subsuelo hasta las hojas.

Encontrar partículas de oro en las hojas de los árboles abre un nuevo panorama y creo que mata la frase del “dinero no crece en los árboles”.

Para concluir, cabe mencionar que también un árbol puede alegrar tu día con su belleza, ¿no crees?. Espero te haya gustado este artículo y que puedas contarle a alguien que el dinero sí crece en los árboles.

Jorge Sánchez

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