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El dinero NO es la raíz de todos los males

Muchos de nosotros hemos crecido con ciertos mitos acerca del dinero. De hecho, cada que hablo con las personas y les pregunto sobre estos mitos, uno de los más comunes que tienen las personas es que “el dinero es la raíz de todos los males”.

Hemos escuchado esto en la iglesia, mayoritariamente, ya que esta frase supuestamente proviene de la biblia. ¿Puedes ver el dilema aquí? Por una parte, queremos hacer dinero pero por otra creemos que es la raíz de todos los males.

Cuando crees en esto de forma inherente, subconscientemente te alejas de las oportunidades que aparecen para ganar dinero o quizá querrás deshacerte de él lo más pronto posible y por lo mismo terminas gastando.

Es posible que sólo hayas visto a personas que hacen dinero a través de formas corruptas y eso te llevó a pensar que solo la gente malvada lo consigue. Imagina tener $50,000 pesos en tus manos, lo miras y crees que es maligno. Vas a querer deshacerte de él pero, ¿puede un pedazo de papel ser realmente malo? Un pedazo de papel no tiene poder más que el que tú le das.

El amor al dinero

Regresemos a la Biblia. El verso en realidad dice: “El amor al dinero es la raíz de todos los males”. Una vez que lo leas en su forma correcta, empieza a tomar sentido. Déjame darte unos cuantos ejemplos:

Vivimos en una sociedad que ama el dinero, ama tener dinero y que glorifica a aquellos que tienen dinero.

Muchas personas han hecho del dinero su prioridad y este es el problema. Lo he dicho antes y lo vuelvo a decir: el dinero es una herramienta o recurso en tu vida más no es tu vida. Puede ser malvado si lo vuelves tu vida (y por lo tanto, tu amor) o el objetivo de tu existencia. Esto es lo que hacemos al poner como prioridad hacer dinero sobre cualquier otra cosa.

El tiempo pasado junto como pareja se pone entre tela: el tiempo con la familia sufre el mismo tratamiento e incluso es la propia salud la afectada. Se engañan a sí mismos al pensar que cuando alcancen cierto estatus o nivel financiero podrán darle tiempo a esas otras cosas.

No se dan cuenta de que el dinero es un objetivo cambiante, que nunca será suficiente. Si haces un millón, querrás cinco. Si haces diez, querrás veinte. Si te vuelves adicto a la atención que ese dinero te otorga, siempre necesitarás hacer más o comprar algo más grande para retener la atención.

El niño que crece en esa familia tendrá resentimientos por todo el tiempo que sus padres pasaron con ese otro hijo llamado dinero. Si algún pariente susurra: “El dinero es la raíz de todos los males”, este niño obviamente lo creerá pues se siente negado aunque en realidad nunca fue el dinero o el proceso de hacer dinero.

Lo que es importante para ti y porque estás haciendo estas preguntas son cosas que debes responder. Muchas personas dirán que quieren que sus familias tengan una mejor vida. No importa cuan materialmente exitosos lleguen a ser los padres; el hecho es que la ausencia de tiempo de calidad con sus padres no ha hecho la vida de este niño mejor sino todo lo contrario.

La búsqueda en realidad los ha alejado más de su meta. Cuando tú entiendes cual es tu verdadero valor, como haces dinero no comprometerá eso. Harás y usarás el dinero como una herramienta que te llevara cerca, y no lejos, de lo que desees.

Obsesión peligrosa

El peligro de amar el dinero también se manifiesta cuando empezamos a adorar el destino en vez del proceso. Hablamos de las personas ricas y lo que tienen ahora a diferencia de por lo que pasaron.

La verdadera gema al hacer dinero es el proceso, no el destino o los millones en la cuenta bancaria. La creación del dinero no es el auto o la villa lujosa: es un proceso de crecimiento del carácter.

El proceso del trabajo duro, el compromiso y demás son valores que se filtraran a otras áreas de tu vida y la validación vendrá de saber que uno cuenta con los recursos internos que han reforzado en caso de que pierdas lo que ahora tienes y necesites crear riqueza de nuevo.

La validación no vendrá de la admiración de las personas por tu dinero pues este puede fácilmente ser perdido. Una frase de Suze Orman lo dice todo: “No ames al dinero y uses a las personas. Usa el dinero y ama a las personas”.

Ovidio Toro Griego