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Miedo y creatividad

¿Nunca te ha pasado que sientes que tu creatividad está por los suelos y que no tienes algo que aportar? En muchísimas ocasiones este sentimiento se ha querido apoderar de mí, pero logró ponerlo a un lado. A veces, el bloqueo de inspiración, o el pensar que no estamos en un momento creativo se debe por muchas factores. En lo particular, recuerdo que en una ocasión me habían dado la oferta de dar clases en una escuela y recuerdo que mi respuesta fue "es que saldré de vacaciones, y realmente no quiero dar clases", cuando realmente muy en el fondo lo estaba negando porque no me sentía preparado para dar clases. Por tantas excusas que a veces le pongamos a nuestras oportunidades, muy en el fondo los rechazos hacia ellas se deben por el pensar que quizá no tenemos el talento. Podré ser autentico al momento llevarlo a cabo pero hay un sinfín de ideas que al final siempre llegan a una conclusión: miedo.

Muchas personas a veces dicen, me gustaría ser una persona sin miedo, pero en lo personal creo que mi miedo es lo que la mayoría del tiempo me ha ayudado a tener éxito en lo que hago. El miedo funciona como un tipo de alerta que nos puede limitar, algo que no queremos, pero en realidad nos puede ayudar a sobresalir. El miedo es nuestro compañero en este viaje y la relación que tengo con él es muy íntimo. Permito que interactúe en mi vida hasta el punto de escuchar todo lo que me tenga que decir, pero al final de cuentas, soy yo quien va a dirigir. El miedo en muchas ocasiones nos ha ayudado a sobrevivir y es por el miedo que hoy estamos aquí. ¿Por qué? Esa alerta que nos da nuestro miedo nos permite estar despiertos a nuestro entorno y así poder actuar adecuadamente a la situación, lo que no deberíamos hacer es permitir que el miedo decida las acciones que haremos.

Cuando estamos a punto de hacer algo que requiere de nuestra creatividad, o hacer algo que jamás hemos hecho en nuestras vidas, el miedo siempre estará presente. Tenemos que escucharlo y razonar con él, por ejemplo, a mí siempre me entran miedos cuando veo una hoja en blanco. Me da miedo una hoja en blanco porque no sé si lo que vaya a dar sea excelente o suficiente, pero después me tranquilizo y pongo ese miedo a un lado, y en cuanto tengo la primera oración, lo que viene después se va integrando naturalmente. Entrar en un mundo desconocido siempre activará esa alerta. Ese miedo entrará. No permitamos que el miedo nos limite.

Algo que a veces me bloquea bastante cuando estoy a punto de escribir es la incertidumbre en no saber si lo que aportaré es auténtico. No digo original, porque siendo sinceros ya todo está hecho. Todo es un remix. Incluso grandes artistas y personas exitosas han tomado ideas de su alrededor, pero como son personas auténticas lo han transformado, lo han presentado al mundo de una forma diferente y es ahí cuando la verdadera creatividad está presente. Algo que siempre me repito es “Bueno, este tema ya está cubierto, pero yo no lo he contado desde mi perspectiva.” El arte no se crea ni se destruye, sólo se transforma.

Ofrece al mundo eso que puedes dar porque nadie más tiene lo que tú tienes. La forma en la que vemos el mundo por más saturada que esté de costumbres, ideologías inculcadas por una sociedad, siempre habrá algo diferente, así que anímate a compartir tu arte y no te pongas obstáculos. Permite que el miedo te acompañe en todos tus viajes, pero como espectador, no como alguien que controla tus acciones. 

Abraham Aragón

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