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6 formas de viajar con poco dinero

Viajar es uno de esos placeres que uno puede darse solo cada determinado tiempo, es por eso que cuando se está de viaje hay que disfrutarlo al máximo. Después de todo un viaje implica mucha planeación, un desgaste físico, y sobre todo un desgaste en tu bolsillo.  

A través de la experiencia adquirimos conocimiento, y definitivamente no todos nacemos como expertos viajeros. Uno de los factores principales a considerar cuando se viaja es, ha sido, y será, el dinero.

Después de todo el viaje no se mide en días, horas, o kilómetros. Es la cantidad de “verde” lo que delimita la duración de un viaje. No nos engañemos, no existe un agradable lugar al que puedas viajar sin gastar una buena suma de efectivo.

No obstante hay algunos consejos que podría darte para que tu viaje sea bueno, o al menos placentero.

Menos bocas que alimentar

Primero que nada, una suma pequeña de dinero es aún más pequeña a medida que debe dividirse entre más personas. Sabemos que queremos a nuestros abuelos, pero... ¿Es necesario que los viejos conozcan la playa?. Muchos de ellos ni siquiera son capaces de nadar. Toma en cuenta que una o dos bocas menos que alimentar implican la posibilidad de pedir un paquete extra grande en cualquier restaurante de comida rápida, ya sea McDonald’s o Wendy’s.

Servicios extras

Segundo, las compañías hoteleras suelen cobrarte cargos adicionales por servicios que realmente no necesitas. Agua caliente, televisión por cable, Internet… todos ellos son "pequeños lujos burgueses" de los que puedes prescindir cuando estas de viaje. Si tienes la suerte de encontrar un hotel sin electricidad o agua corriente, ¡abras dado en el clavo! Después de todo: ¿cuándo vacacionas quieres pasar tiempo en el hotel?

Turismo sexual

La tercera recomendación gira en torno a la intimidad, hoy en día el turismo sexual está en boga, no obstante, y pese a las nuevas tecnologías, es muy difícil el entablar relaciones de una noche. Conocer gente nueva es algo que poco a poco la delincuencia y la inseguridad nos han arrebatado. A tal punto que cuando las bajas pasiones comienzan a apoderarse de ti, la mayoría de las ocasiones te verás arrinconado a contratar una profesional. Lamentablemente, las mejores suelen ser costosas, y las económicas poco experimentadas. Cabe destacar que todas estas situaciones pueden evitarse al viajar con tu pareja.

Presentaciones innecesarias

Aunque hemos dejado en claro que los viajes no pueden cuantificarse en medida del tiempo, estaremos de acuerdo en que el tiempo es igual a dinero. No solo por la cantidad de efectivo que recibes al trabajar determinado número de horas. En esta ocasión nos enfocaremos a la cantidad de dinero que pierdes al desperdiciar tiempo. Ya sea al buscar una locación, al trasladarte, al masticar, o incluso al saludar… Cifras reales de estudios legítimos demuestran que una persona promedio con un nombre común pasa aproximadamente más de veinte minutos al día presentándose con los demás. Si lo multiplicamos por la cantidad de días que uno viaja las cifras son alarmantes. Para evitar este tipo de gastos, la mejor recomendación es tener un nombre corto de viajero, una especie de alias con el que te presentes en cada ocasión. Puede ser Jon, Pepe, o Gris, si es posible redúcelo a un pequeño gruñido; con suerte la gente pensara que eres algo “lento”, y no solo ahorras la presentación sino también conversaciones completas.

No olvides nada

Quinto, ¿alguna vez has salido solo para darte cuenta que olvidaste algo en el hotel y tuviste que regresar?. Este es un problema común, incluso a la gente de verdad lista nos pasa, y como dije antes, el tiempo es dinero. No hay mejor manera de evitar olvidar algo a la hora de salir que una cangurera. No solo se ven bien, también son actuales y muy prácticas. Una cangurera más grande se traducirá en mayor espacio para llevar todo siempre contigo, desde ungüentos hasta diez dólares en centavos, la cangurera puede con el trabajo.

¿Económica o primera clase?

Por último, si planeas un viaje largo probablemente estés considerando viajar en avión, y uno de los dilemas es: ¿en qué clase viajar?. Sabemos de los beneficios con los que la primera clase cuenta, sin mencionar la cuestión de estatus que esto nos brinda. Es por eso que en cuestión de confort y apariencias, no te limites. Elige siempre la primera clase, sin embargo, recomiendo optar por aerolíneas económicas. Algunas aerolíneas con destinos turísticos no se dedican a transporte de humanos, dicho esto, no significa que no puedas negociar un acuerdo con alguno de los pilotos.

Ya sea si lo sigas o no, con estos consejos es posible ahorrar algo de dinero al viajar y hay que tenerlos en consideración.

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