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Cómo tener un romance en la oficina sin morir en el intento

La primera recomendación laboral que escuché en mi vida fue sencilla: jamás te metas con la misma nómina.

Un amigo me advertía así de las dificultades que implicaba una relación –sexual o amorosa—con la misma gente con la que se trabaja a diario y, por lo tanto, se tienen roces y conflictos a diario.

Cuando la escuché, entendí por primera vez aquella otra que recitaba mi madre con frecuencia: la confianza da asco.

Y no es que al perder la confianza uno vaya por la vida intercambiando ósculos y babas con cualquiera, sino que de una relación en la que se acepta a la persona como es, las malas prácticas se perdonan y eso es, simplemente, inaceptable en el entorno laboral.

Dice la periodista Chana R. Schroenberger, en una columna publicada por la BBC, que hay dos mitos por erradicar en los romances de oficina. El primero, es que se pueden mantener en secreto. El segundo, es que no habrá una relación de poder en la pareja.

Sin secretos

Sobre el primer mito recuerdo el comienzo de mi verdadero romance, el que hoy rige mi vida y que afortunadamente no tiene nada que ver con mi trabajo pero que sí intenté ocultar alguna vez: de mis hijos.

Cuando comenzaba a salir con ella, la invité a pasar una mañana en el zoológico con mis vástagos. La condición era no demostrar nuestro amor ante ellos, aún no era el momento, nos dijimos.

Recorrimos el parque con discreción, divirtiéndonos y aprendiendo sobre los distintos animales. Al cerrar el día mi hijo mayor quiso visitar el herpetario y mi hija prefirió quedarse afuera, comiendo helado con ella.

De pronto, la pequeña espetó una pregunta a mi pareja: “¿Tú sabes que el sol y la luna son novios?”.

Intentando continuar la conversación en tono amable, ella intentó preguntar a la chiquilla si tenía novio, la respuesta la acorraló.

Un simple “No. ¿Y tú?”, le llevó, en dos intervenciones más, a una confesión tácita. De la respuesta “sí, es un muchacho muy guapo”, a la conclusión de la niña: “¡Ah! Es mi papá”, ya no hubo rodeos. El secreto había sido revelado.

Con esta anécdota quiero dejar en claro que el enamoramiento se nota y sus señales son imperdibles para quienes nos rodean e interactúan con nosotros cotidianamente.

Así que si estás pensando en esconder un romance laboral, evita la pena de cubrir lo evidente y corre el riesgo de ser la comidilla en radio pasillo; de cualquier manera lo serás.

Una relación de poder

"Incluso si los empleados están juntos por propia voluntad, aquel que tenga el rango jerárquico superior retendrá algo de poder", sostiene Hilary Pearl, directora de una empresa de asesoramiento y consultoría de organizaciones citada por Shoenberger en el artículo. Tiene toda la razón.

En principio de cuentas porque es justo esa relación de poder la que ha servido como punto de atracción. La admiración es esencial en las relaciones amorosas, por lo que es fácil pasar de la admiración profesional al enamoramiento y, luego, a la cama.

El problema es que las relaciones son complicadas y cuando se trasciende la primera etapa, en toda pareja, comienzan los conflictos, las discusiones y las diferencias se hacen manifiestas.

Como dice Pearl, la situación de la pareja involucrada románticamente termina por afectar a todos sus colegas.

Las decisiones del jerárquico superior en la relación suelen, una vez descubierta la relación, leerse por parte del resto del personal como favoritismo, pero también el jerárquico inferior puede asumir que es tratado injustamente en lo laboral para que no sea descubierto el amorío.

Las estadísticas

Tener un romance en la oficina no es inusual e incluso, puede no ser tan desastroso como hasta ahora hemos mencionado.

La autora Helaine Olen asegura que la oficina se ha convertido en “la aldea del siglo XXI”, pues en esta se pasan más de 12 horas del día. Con eso en mente, es el mejor lugar para encontrar el amor.

Las encuestas de distintos sitios web de búsqueda de empleo la respaldan:

CareerBuilder.com señala que 39% de los trabajadores dicen haber salido con alguien del trabajo. Para Vault.como esta cifra se eleva al 51%. Casi un tercio de quienes lo han hecho terminaron casados con esa pareja.

Lo importante para tener éxito, como dijimos, es no mantener el secreto y tratar de manejar la relación y el trabajo separados.

Hoy en día, según Career.com, 64% de los quienes tienen romances de oficina, los hacen públicos. 

Roedor de Lencería