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Adiós a las peliculas 3D

El 3D en el cine es una de las peores farsas y prácticas de la industria. Nos vendieron la ilusión de la inmersión, pero al final son contadas las cintas que realmente supieron aprovechar esta tecnología; mucha gente sólo fue convencida por Avatar de James Cameron, en el 2012. En realidad, a veces incluso se llegan a perder aspectos importantes de la cinematografía con tal de que algún personaje en la cinta pueda “arrojarnos algo a la cara”.

Al final resultó ser otra estrategia barata, pero barata es un decir, ya que generalmente las funciones en 3D llegan a costar hasta el doble de su precio normal. Además impide disfrutar la película como debe ser, los lentes en su mayoría son mal hechos e incómodos y los efectos en 3D también son malísimos; esto gracias a que los estudios ni siquiera se molestaban en filmar en 3D desde el inicio, si no que se limitaban a convertir la cinta en postproducción.

Es de ese modo que la imagen queda arruinada, se debe oscurecer la película para que no lastime mucho los ojos (y aun así a muchos espectadores les provoca dolor de cabeza), el tamaño de la pantalla se siente más pequeño ya que los lentes “juntan” la imagen, y otro gran problema es el enfoque de los planos, puesto que con el 3D hay que enfocar a la pantalla de forma diferente constantemente; cuando los planos son lejanos, y cuando son cercanos, dependiendo de la ilusión del 3D.

Algunos directores como Christopher Nolan (El Caballero de la Noche, El Origen, Interestelar) o George Miller (Mad Max) han expresado claramente su adversidad contra esta tecnología, argumentando que para atrapar a la audiencia, tan sólo hay que hacer la película con cuidado y presentando una buena historia.

Por suerte, los consumidores han expresado su disgusto de la mejor manera posible, con su cartera. La gente parece estar harta de funciones 3D con el doble de precio que no aportan nada, son incómodos y salen con dolor de cabeza. Y cada vez son menos películas que se molestan en ser convertidas a 3D. Por su parte, las principales compañías encargadas de diseñar los nuevos televisores HD, han optado por mejorar la calidad y la resolución de la imagen, abandonando por completo la idea del 3D en casa.

En el CES pasado (La asociación de tecnología para el consumidor), Samsung, Sony, LG, Phillips y Sharp, anunciaron que para este año no hay ningún modelo de televisor HD con funcionalidad de 3D. Incluso Nintendo sacó una versión de su consola portátil 3DS, que además no requería el uso de lentes, es decir, sin 3D.

Simplemente el 3D ya no es una motivación para nadie, sea en el cine o en casa. Claro que al principio hubo mucho interés, después del éxito de Avatar en el 2010 toda la mercadotecnia se enfocó en eso, pero siete años después, ya no es un factor clave a la hora de decidirse por un televisor. Para muchos es por el hartazgo de tener que ponerse lentes 3D o no poder encontrar contenido 3D (ya que las películas para uso doméstico también son más caras). Sólo queda ver qué nos depara el futuro con las nuevas resoluciones (4K y próximamente 8K) y los nuevos métodos de inmersión (la realidad virtual).

¿Tú que opinas del 3D? ¿Y qué otras tecnologías esperas con ilusión?

Said Mekki

Comments

sierra     30 March 2017

Odio el 3D, como uso lentes me es tan molesto cada vez que alguien sugiere ver la peli en 3D. La mayoría de las películas no aprovecha el recurso, se nota demasiado que nunca lo tuvieron en mente a la hora de filmar la película, ni se diga cuando escribieron el guión. Pérdida de dinero.

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